Conaf - Ministerio de Agricultura



Se iniciaron talleres participativos de Estrategia Nacional de Cambio Climático

En Arica y Parinacota CONAF abre talleres de salvaguardas sociales y ambientales para construir la Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales

CONAF

En Putre, en las cercanías del Parque Nacional Lauca, en el extremo norte de Chile, CONAF abrió el ciclo nacional de talleres a través de los cuales inicia la formulación participativa de la  Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales de Chile.

Una rogativa aymara en la que se emplean hojas de coca (phawa), abrió la jornada, hasta la que arribaron más de cien personas, superando las expectativas para el inicio del proceso, que representa el cumplimiento nacional a los acuerdos adoptados en el seno de la Convención Marco de Naciones Unidas por el Cambio Climático.

Guillermo Cisternas, director de CONAF Región de Arica y Parinacota, resaltó la gran convocatoria lograda y el hito que representará para la región el haber protagonizado el primero de los quince talleres que tendrá el país, para garantizar la participación de quienes están ligados a los bosques y las formaciones xerofíticas en la construcción de este instrumento.  El directivo resaltó que junto con el compromiso internacional, esto forma parte de un proceso participativo, inclusivo y democrático como sello del actual Gobierno.

A través de grupos rotulados bajo el nombre de las especies autóctonas de la zona, casi todas reconocidas a nivel especializado bajo el concepto de xerofíticas, los y las asistentes pudieron volcar su visión sobre los impactos que a su juicio han sufrido los recursos vegetacionales en el transcurso del tiempo y sus propuestas sobre cómo enfrentar la pérdida y degradación de los mismos.  La concurrencia fue mayoritariamente de personas aymaras  –que en Arica y Parinacota constituyen alrededor del 24 por ciento de la población regional -, además de integrantes de organizaciones afrodescendientes (el segundo grupo étnico de mayor presencia en la región con un 4,7 por ciento), más representantes de la Red de Mujeres Rurales, profesionales jóvenes y diversas instancias públicas, encabezadas por el intendente subrogante Roberto Lau.  La autoridad regional, así como el Seremi de Agricultura, Miguel Saavedra, valoraron el espacio generado por CONAF y subrayaron la importancia que tiene la participación ciudadana en los procesos de construcción de un Chile más igualitario”.

Nuevos énfasis
A cargo de liderar el trabajo de formulación de la Estrategia, se encuentra la Unidad de Cambio Climático y Servicios Ambientales de CONAF, que encabeza Ángelo Sartori, en trabajo colaborativo en lo que respecta a inclusión y participación, con la Unidad de Asuntos Indígenas y Sociales.

Al ser consultado sobre cómo se reflejarán los recursos de la zona en la Estrategia nacional, Sartori explicó que “todos los instrumentos que hemos tenido como Conaf y que ha administrado Conaf hasta ahora, tienen el apellido forestal, y eso quiere decir bosques y árboles con tronco, altos, que es lo que entiende la gente con este término.   En estas regiones el entendimiento es otro, por eso no se llama Estrategia de Bosques y Cambio Climático, sino se llama Estrategia Nacional de Bosques y Recursos Vegetacionales, para que desde el principio consideremos esto”.

El profesional señaló además que “el otro vacío que han tenido los instrumentos de fomento sectoriales forestales, es que buscan incentivos para la producción maderera, es decir, nuevamente productos provenientes de bosques.  Y aquí de lo que nosotros estamos hablando es de servicios que proveen los ecosistemas vegetacionales.  Aquí las plantas valoradas por las comunidades se utilizan de muchas formas, ya sea medicinales u otros  fines ancestrales, y precisamente esa valoración, que es muy pobre dentro de lo que han sido las políticas públicas de Chile, nosotros deberíamos relevarlas en un mecanismo como este”.

Sartori explicó que los recursos vegetacionales de la región por supuesto que también mitigan el cambio climático, pero lo más importante aquí es la vulnerabilidad de estas comunidades respecto a que estos patrimonios se pierdan.  Porque aquí estamos afectando culturas ancestrales que obviamente deben prosperar en cuanto a toda la sabiduría que se ha generado en ese sentido.  Aquí no todo se mide en toneladas de carbonos más o menos, sino en temas de biodiversidad o en temas de respeto a los derechos de los pueblos originarios, y ellos lo tienen muy claro”.   Sartori se mostró también esperanzado en que “si nosotros logramos formular una ley o un programa que administre la Corporación, en términos de incentivar la producción y mantención de estos recursos -de manera monetaria o no monetaria-, no porque puedan producir madera o entrar a una planta de celulosa, sino por la valoración que las mismas comunidades le dan desde el ámbito cultural y desde el ámbito ambiental frente al cambio climático, en términos de mitigación de sus efecto, vamos a tener una ganancia por varios lados, y además vamos a suplir un vacío histórico que tiene Chile en términos de políticas pública en materia de recursos naturales”.

Ángelo Sartori se refirió también a la claridad de las personas de la región  y resaltó “el gran nivel de entendimiento y de sensibilidad frente al cambio climático.  Ellos saben y tienen claro de qué se trata aunque no lo expliquen como dice en los libros, pero saben que les afecta sus cultivos, que les afecta a su ganado y que les afecta a una serie de actividades tradicionales que ellos veían cuando niño y que ahora se dan cuenta de los cambios.  Y aunque hay una gran carga que se le atribuye al sector privado, también se centraron mucho en términos de las predisposiciones y formas de actuar de ellos mismos.  No siempre culparon a las insuficiencias y vacíos que tienen las normativas y las leyes que se hacen con otros fines distintos al cambio climático, sino que escuché en varias ocasiones que ellos están dispuestos en trabajar como comunidad para avanzar, y eso es muy relevante”.

La enumeración de las causales locales por parte de los asistentes, respecto de los impactos del cambio climático, incluyó temas como la polución del tránsito de camiones, la pérdida de cultivos por la presencia de las semilleras, la sobre-extracción foránea de plantas medicinales, las situaciones históricas de extracción de agua por parte de las mineras, las quemas indiscriminadas, y otras, hubo también mención a las negociaciones globales, tal como la intervención del dirigente aymara Joaquín Huanca de Guallatire, quien señaló que “al no firmarse el Protocolo de Tokio por parte de las potencias internacionales, son los pobres como los ganaderos del altiplano chileno los que acusan el impacto al otro lado del mundo”.   Pero también el ánimo general fue esperanzador, tal como el comentario en Facebook que realizó tras el evento el azapeño afrodescendiente, Raúl Corvacho, donde posteó: “Este encuentro me llena de esperanza para la preservación de la humanidad”.   Todo ello a un día de la aparición de los titulares mundiales que indicaban que este 13 de agosto el planeta había agotado sus recursos ecológicos para el 2015, de acuerdo a la medición que hace la Red Global de la Huella Ecológica.

Mientras tanto Ángelo Sartori concluye resaltando el gran compromiso de la oficina regional de CONAF, y agrega que él y su equipo de trabajo se llevan “la experiencia de haber presenciado la phawa aymara como una bendición, no sólo para el Taller de Arica y Parinacota, sino para el resto del proceso que viene de ahora en adelante.  Así lo entendemos y lo vamos a tener muy presente”, concluye.

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