Conaf - Ministerio de Agricultura



Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales (ENCCRV)

El Ministerio de Agricultura de Chile y CONAF han liderado la elaboración de la Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales 2017-2025 (ENCCRV), sobre la base de un amplio proceso participativo con más de 3.000 actores nacionales e internacionales. La ENCCRV constituye un instrumento de política pública en el ámbito de los recursos vegetacionales nativos de Chile, que orienta e integra las actividades y medidas a adoptar como país para la mitigación y adaptación al cambio climático, así como el combate a la desertificación, la degradación de las tierras y la sequía.

La formulación de la ENCCRV está alineada con los compromisos internacionales y nacionales asumidos por el país y se vincula directamente con los cuatro ejes estratégicos y las metas planteadas en la Política Forestal 2015-2035.

Para el cumplimiento de estos compromisos, se ha definido como objetivo general de la ENCCRV: “Disminuir la vulnerabilidad social, ambiental y económica que genera el cambio climático, la desertificación, la degradación de las tierras y la sequía sobre los recursos vegetacionales y comunidades humanas que dependen de éstos, a fin de aumentar la resiliencia de los ecosistemas y contribuir a mitigar el cambio climático, fomentando la reducción y captura de emisiones de gases de efecto invernadero en Chile”.

En concreto, las metas que se han establecido para la ENCCRV, corresponden a dos ámbitos:

• Adaptación: Reducir la vulnerabilidad asociada al riesgo de degradación de las tierras a través del manejo de los recursos vegetacionales, mediante la intervención de al menos 264.000 hectáreas, de forma directa entre 2017 y 2025. El aporte a la disminución de la vulnerabilidad se evaluará en términos de indicadores asociados a biodiversidad, provisión de servicios ecosistémicos como el suministro y regulación de los caudales y calidad de agua, así como también productividad de los suelos.

• Mitigación: Reducir las emisiones de GEI asociadas a la degradación y deforestación en un 20% al año 2025, en base a las emisiones del periodo 2001-2013, así como aumentar la capacidad de los recursos vegetacionales como sumidero de carbono.

Así, la ENCCRV establece 8 actividades que contienen 26 medidas de acción, las cuales están destinadas a enfrentar las causas de la deforestación, devegetación, degradación de bosques y otros recursos vegetacionales, así como aquellas barreras que impiden o interfieren negativamente en la implementación de actividades de restauración, conservación, manejo sustentable, enriquecimiento y regeneración de los recursos vegetacionales. Estas actividades incluyen: gestión adaptativa al cambio climático, la desertificación, la degradación de las tierras y la sequía; ordenación sustentable de los recursos vegetacionales; gestión agrícola y manejo ganadero para protección de los recursos vegetacionales; gestión preventiva ante incendios forestales; protección fitosanitaria; restauración de áreas sustituidas por especies exóticas; medidas transversales de gestión que incluyen aspectos legales, normativos, de fiscalización, de difusión y educación ambiental, entre otras.

La implementación de la ENCCRV se divide en tres fases: Preparación, Implementación y Pagos por Resultados. La Fase de Preparación se inició en el año 2010 con las primeras donaciones internacionales recibidas. Así, la preparación avanzó gradualmente en la aplicación de diferentes enfoques de implementación, en un escenario internacional de creciente sensibilización con respecto al cambio climático. Esta fase, que presenta constantes mejoras y actualizaciones, contempla el desarrollo de múltiples estudios, proyectos y procesos participativos con los que se generaron los insumos base para la formulación de la ENCCRV, validándose además la iniciativa, contenida en el presente documento, mediante tres procesos simultáneos llevados a cabo a nivel nacional denominados: Autoevaluación, Diálogo y Participación Indígena, y Consulta Ciudadana.

Además, se avanzó en la determinación de los niveles de referencia de emisiones y absorciones forestales y de recursos vegetacionales, identificándose las brechas a superar para establecer el Sistema de Medición y Monitoreo que se exige internacionalmente. Este trabajo, fue consignado ante el Secretariado de la CMNUCC, siendo Chile pionero a nivel mundial al incluir estimaciones de emisiones asociadas a degradación de bosques.

La Fase 2 de Implementación comienza con la ejecución de las primeras intervenciones en los territorios a través de proyectos, los cuales tienen como objetivo someter a examen los mecanismos técnicos, financieros, arreglos institucionales y de participación planificados en la fase de Preparación. Adicionalmente se ha dado inicio a la validación de los sistemas diseñados previamente, relativos a la medición y monitoreo de flujos de carbono y de indicadores ambientales y sociales, así como también a esquemas de pagos por resultados vinculados a servicios ambientales. En esta fase de Implementación se espera lograr modificaciones legales, así como la generación de nuevas leyes para una mejor gestión de los recursos vegetacionales nativos.

Finalmente, la Fase 3 implica la implementación regular de las acciones de la ENCCRV. En esta fase la acción más relevante será el establecimiento de los esquemas de Pagos por Resultados por servicios ambientales, enfatizando la retribución por reducción de emisiones e incremento de capturas de GEI. Estos esquemas se basarán en métodos técnicos estándar, con sistema de reporte público del desempeño, especialmente el resguardo de los aspectos ambientales y sociales asociados a la implementación de la ENCCRV.

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