En un paso decisivo hacia la conservación, CONAF Los Ríos, a través de la administración de la Reserva Nacional Mocho Choshuenco, concretó la primera jornada de trabajo colaborativo y capacitación técnica con el equipo del colindante Parque Pirinel.
El encuentro tuvo como objetivo central transferir la vasta experiencia del Estado en el manejo de cámaras trampa, permitiendo que las herramientas de monitoreo del recinto privado se alineen con los rigurosos estándares científicos exigidos por el Sistema Nacional de Fotomonitoreo del Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado (SNASPE).
El director regional de CONAF Los Ríos, Oscar Droguett, relevó la instancia y añadió “contarle a la comunidad que estrechamos lazos con los trabajos que se realizan en el área silvestre protegida Reserva Nacional Mocho Choshuenco en conjunto con áreas privadas como el nuevo Parque Pirinel, un área que esta adyacente a la reserva. Trabajamos a través de capacitaciones técnicas lideradas por CONAF Los Ríos, en ambos territorios se estandarizan sus sistemas de cámaras trampas, para estar integrando esta información al Sistema Nacional de Fotomonitoreo”.
Esta integración metodológica marca un hito para esta área protegida, ya que permitirá observar el territorio no como predios aislados, sino como un ecosistema continuo. La información recopilada de manera conjunta será vital para entender el comportamiento y las amenazas que enfrentan especies emblemáticas que transitan libremente entre ambas áreas, borrando los límites administrativos en favor de la biodiversidad.
Cristian Álvarez, administrador de la Reserva Nacional Mocho Choshuenco, destacó el valor estratégico de esta alianza: «para la fauna nativa no existen las fronteras prediales; habitan y se desplazan por un ecosistema único. Al estandarizar nuestras metodologías de fotomonitoreo con el Parque Pirinel, estamos multiplicando nuestra capacidad de observar, entender y proteger este ecosistema de vital importancia. Esta es una muestra clara de que la colaboración público-privada es el camino para elevar los estándares de conservación en nuestro territorio».
La instancia formativa fue liderada en terreno por el encargado de biodiversidad del Departamento de Áreas Silvestres Protegidas de la dirección regional de CONAF Patricio Contreras, y destacó por la activa participación y el intercambio de experiencias entre los guardaparques de ambas áreas protegidas. Durante la jornada se abordaron tanto aspectos técnicos de instalación y calibración de equipos, tanto en una charla teórica como práctica y se dio inicio a conceptos importantes para el análisis de los datos.
Desde ambas entidades señalaron que esta primera actividad es solo el comienzo de una agenda de trabajo conjunta, proyectando futuras colaboraciones para mitigar amenazas comunes y fortalecer la resiliencia ecológica de la zona cordillerana. Con esta iniciativa, la Reserva Nacional Mocho Choshuenco consolida su rol articulador en el territorio, de cara a la futura actualización de su plan de manejo, donde se espera sumar a más actores locales en torno a la protección del patrimonio natural.




