Con un llamado a valorar el patrimonio natural y el trabajo de quienes lo resguardan, la Corporación Nacional Forestal conmemoró los 95 años de la Reserva Nacional Malalcahuello, una de las unidades más emblemáticas de la región por su riqueza ecológica y su aporte al desarrollo turístico.
Creada en 1931, la reserva se ha consolidado como un territorio clave para la protección de los bosques de araucaria, especie emblemática del sur de Chile, y como un destino de alto valor para visitantes nacionales e internacionales que llegan a la zona cordillerana.
Ubicada en una verdadera ciudadela de montaña, bajo la imponente presencia del volcán Lonquimay, la unidad destaca por sus paisajes dominados por extensos bosques nativos, senderos y experiencias de naturaleza que la posicionan como uno de los principales atractivos turísticos de la provincia de Malleco.
Para el director regional de CONAF de La Araucanía, Héctor Tillería Flores, “la Reserva Nacional Malalcahuello cumple un rol estratégico en la conservación de bosques de araucaria y ecosistemas altoandinos, contribuyendo a la protección de la biodiversidad y a la provisión de servicios ecosistémicos. Su gestión permite, además, compatibilizar la conservación con el uso público, promoviendo un turismo sustentable basado en estándares de protección, educación ambiental y planificación territorial”
🗻Ayer la #ReservaMalalcahuello cumplió 95 años como área clave para la conservación de la araucaria y el turismo de naturaleza en #LaAraucanía.
— CONAF La Araucanía (@conaf_araucania) April 1, 2026
🙌Un reconocimiento al trabajo de guardaparques de #CONAF y su aporte al resguardo del patrimonio natural.#Malalcahuello #Curacautín pic.twitter.com/7GdJBGOO3m
La conmemoración también fue una instancia para reconocer la labor de los equipos de guardaparques, quienes han sido fundamentales en la conservación del territorio, el resguardo de la biodiversidad y la vinculación con las comunidades locales.
Desde la Corporación nacional Forestal destacaron el compromiso sostenido de quienes trabajan en la unidad, liderados por su administrador, Florentino Alvarado, subrayando el rol que cumplen en la protección de un ecosistema único y en la promoción de un turismo responsable.
A lo largo de sus 95 años de historia, la Reserva Nacional Malalcahuello ha evolucionado desde un espacio de resguardo forestal a un referente en conservación y educación ambiental, proyectándose como un territorio clave para enfrentar los desafíos asociados al cambio climático y la protección del bosque nativo.




