Humedales protegidos de La Araucanía resguardan agua, biodiversidad y patrimonio

En el marco de la conmemoración del Día Mundial de los Humedales, celebrado este 2 de febrero, se releva la importancia de los humedales presentes en las Áreas Protegidas administrados por CONAF de La Araucanía, ecosistemas fundamentales para la regulación hídrica, la conservación de la biodiversidad y la resiliencia de los territorios frente al cambio.

En un escenario marcado por el cambio climático y la creciente presión sobre los recursos hídricos, los humedales ubicados al interior de las Áreas Protegidas de la Región de La Araucanía se consolidan como ecosistemas clave para la sustentabilidad ambiental, la seguridad hídrica y la conservación de la biodiversidad.

Se trata de 31 cuerpos de agua altoandinos, distribuidos en parques y reservas de la región, que en conjunto abarcan una superficie aproximada de 1.722 hectáreas. Estos ecosistemas funcionan como verdaderos reservorios estratégicos de agua, almacenando y regulando el flujo hídrico que abastece a cuencas de alto valor ecológico, productivo y cultural.

Los humedales altoandinos de La Araucanía se caracterizan por su alta biodiversidad faunística y florística, compuesta por especies adaptadas a condiciones climáticas extremas. Además, se encuentran rodeados por bosques de araucaria y especies del género Nothofagus, lo que les otorga un valor paisajístico único y refuerza su importancia como espacios de conservación y turismo de naturaleza.

“Los humedales al interior de las Áreas Protegidas son verdaderos reguladores naturales del agua y refugios de biodiversidad. Su conservación es clave para enfrentar el cambio climático, proteger especies únicas y asegurar el equilibrio ecológico que sustenta a comunidades, actividades productivas y el turismo regional”, señaló Cesar Ibáñez jefe depto. Áreas Protegidas de CONAF La Araucanía.

Un ejemplo emblemático es el Lago Quillelhue, de 135 hectáreas, ubicado en el Parque Nacional Villarrica. Este cuerpo de agua forma parte del Sistema Hidrológico Lagos Andinos Araucanos y cumple un rol fundamental en la regulación de aguas atmosféricas y superficiales, drenando hacia el río Trancura, principal afluente que sostiene la estabilidad hídrica de la pequeña agricultura ribereña indígena, la comuna de Curarrehue y el Lago Villarrica, uno de los destinos ecoturísticos más relevantes del país.

Además de su función hídrica, los humedales de la región actúan como barreras naturales frente a inundaciones, capturan carbono, mejoran la calidad del agua y albergan una gran diversidad de aves, peces y anfibios, muchas de ellas especies endémicas o en categorías de conservación.

Desde una mirada biocultural, estos ecosistemas son conocidos por el Pueblo Mapuche como Menokos, espacios de alto valor espiritual, cultural y ecológico, donde se resguarda la vida y el equilibrio del territorio. Su alto grado de pristinidad los convierte en áreas prioritarias para la conservación de la vida silvestre regional y nacional.

Especialistas coinciden en que la protección de estos humedales resulta esencial para enfrentar los efectos del cambio climático y asegurar la disponibilidad de agua en el largo plazo, reforzando la importancia de las Áreas Silvestres Protegidas como pilares de la resiliencia ambiental en La Araucanía.

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