Guardaparques de Ñuble visitan desembocadura del Itata y comparten experiencia en conservación de humedales

La jornada se enmarcó en el Día Internacional de los Humedales, en la que participaron funcionarios de la Seremi de Medio Ambiente, del SBAP y CONAF Ñuble, además de representantes de la Municipalidad de Coelemu y de los vecinos de Vegas de Itata.

Una jornada para intercambiar experiencias y avanzar en los desafíos que implican la conservación de los humedales en la región de Ñuble, compartieron guardaparques de CONAF Ñuble y profesionales vinculados a la Seremi de Medio Ambiente y el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, mediante una visita al Santuario de la Naturaleza Humedal Desembocadura del Río Itata, en Coelemu.

El encuentro se enmarcó en el Día Internacional de los Humedales, que la Organización de Naciones  Unidas (ONU) invita a conmemorar cada 2 de febrero, para sensibilizar respecto al valor de estos ecosistemas, vitales para la subsistencia humana y de la biodiversidad.

El equipo de la Seremi de Medio Ambiente de Ñuble presentó los avances de conservación y desafíos de gestión entorno al Santuario de la Naturaleza Humedal Desembocadura del Río Itata, que se encuentra ubicado entre las comunas de Coelemu y Trehuaco, en una zona bajo protección que tiene una superficie de 926,7 hectáreas, abarcando desde la desembocadura del río hasta ocho kilómetros aguas arriba. Un territorio que alberga más de 30 tipos de aves, cubriendo el 26% del total de especies acuáticas del país, sumando además un gran número de especies migratorias.

“Nos hemos reunido para evidenciar la biodiversidad que forma parte de este ecosistema, así como los desafíos que se encuentran en esta zona, donde confluyen actividades como la pesca, la agricultura y la ganadería, y que cuenta con amenazas urgentes de atender como el acceso de vehículos y la presencia de perros que ponen en peligro a aves que recorren miles de kilómetros para llegar acá a anidar o reproducirse”, señaló el seremi de Medio Ambiente, Mario Rivas.

En la misma línea, Bernardino Espinoza, vecino e integrante de la Junta de Vecinos Vegas de Itata, hizo un llamado a la comunidad y especialmente a las personas de paso por la zona a “cuidar los lugares donde anidan las aves, sobretodo, no destruir, no andar con perros, porque la mayoría son depredadores que espantan las aves y se comen sus huevos”.

En el marco de esta actividad, los guardaparques de CONAF compartieron su experiencia entorno a la conservación de los humedales dentro de la Reserva Nacional Ñuble y la Reserva Nacional Los Huemules de Niblinto, profundizando en sus prácticas de manejo, monitoreo, prevención de amenazas, zonificación y el trabajo con las comunidades aledañas.

Héctor Mendoza, guardaparque de la Reserva Nacional Ñuble, indicó al respecto que “en las áreas protegidas cordilleranas contamos con una numerosa diversidad de avifauna, particularmente entorno a los ríos, lagunas o esteros, donde también se registran aves migratorias, pero son distintas a las que llegan a esta zona costera. Lo que acá hemos podido observar, en el marco de esta visita a la desembocadura, es que existen amenazas como la ganadería o el pastoreo, donde los animales son potencialmente una amenaza para las zonas de nidificación”.

La experiencia de los guardaparques de Ñuble se enmarca además en el trabajo que se desarrolla en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas del Estado, donde la Corporación tiene dentro de sus responsabilidades la protección de unos cuatro mil humedales, además de 10 de los 16 sitios Ramsar del país, que abarcan una superficie aproximada de 364 mil hectáreas.

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