Una fiscalización realizada por la Corporación Nacional Forestal (CONAF) en la Región de La Araucanía evidenció resultados altamente positivos en procesos de restauración de bosque nativo, en el marco del cumplimiento de compromisos asociados a la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES).
La inspección se llevó a cabo en el predio Llancalil, comuna de Pucón, donde se evaluaron medidas implementadas por la empresa Servicio de Compensación de Emisiones S.A., vinculadas a la exportación de ejemplares de Araucaria araucana producidas en viveros en la Región Metropolitana, especie emblemática y protegida del sur de Chile.
Entre los principales resultados, destaca la verificación de una plantación de 1.200 araucarias, con una tasa de sobrevivencia del 99,7%, muy por sobre el estándar mínimo exigido del 70%. Este indicador posiciona la experiencia como un caso relevante a nivel nacional en materia de restauración ecológica con especies nativas.
El informe técnico señala que las plantas presentan un adecuado estado sanitario, buen desarrollo vegetativo y ausencia de daños significativos, lo que se atribuye a la correcta aplicación de técnicas de plantación, protección y selección del sitio.
La intervención se desarrolló en una superficie cercana a los 8.700 metros cuadrados, utilizando un sistema de plantación en núcleos, metodología que ha demostrado ser eficaz para mejorar el establecimiento de especies nativas en condiciones de terreno complejas.
Junto con ello, se evaluó el avance de un plantel parental destinado a la producción futura de semillas, donde se contabilizaron 670 plantas vivas, en buen estado general, aunque con desafíos asociados al manejo de la vegetación competidora.
Cabe señalar que, el Manual de Procedimientos para la aplicación de CITES establece los estándares que regulan el comercio internacional de especies protegidas, resguardando su trazabilidad y legalidad. En este contexto, la Corporación Nacional Forestal actúa como autoridad administrativa en Chile para flora terrestre, supervisando exportaciones, verificando el origen legal de los ejemplares y fiscalizando el cumplimiento de la normativa en coordinación con otros organismos del Estado.
El director regional de CONAF en La Araucanía, Héctor Tillería Flores, subrayó el alcance de estos resultados. “Este tipo de experiencias demuestra que es posible compatibilizar el desarrollo de actividades productivas con altos estándares de conservación. La sobrevivencia observada en esta plantación es una señal concreta de que las buenas prácticas pueden generar impactos positivos y medibles en la restauración de nuestros ecosistemas”, afirmó.
Asimismo, agregó que “el rol de CONAF es clave para garantizar que estos procesos se ajusten a la normativa nacional e internacional, asegurando que la conservación de especies como la araucaria se traduzca en acciones efectivas en el territorio”.
El informe también entrega recomendaciones orientadas a fortalecer el desarrollo de las plantaciones, entre ellas la realización de desmalezado y prácticas de manejo silvícola del plantel parental.
La experiencia se desarrolla en la cuenca del río Liucura, en un entorno dominado por bosques nativos de alto valor ecológico, reforzando la relevancia de este tipo de iniciativas para la conservación de la biodiversidad a nivel país y el cumplimiento de compromisos internacionales en materia ambiental.




