CONAF y The Nature Conservancy presentan la primera «Guía metodológica para la elaboración de planes de gestión de reservas de biósfera en Chile»

Es un documento pionero destinado a orientar la planificación estratégica de estas áreas, que en Chile son 10 a lo largo del territorio nacional.

En un esfuerzo conjunto para fortalecer la conservación y el desarrollo sustentable en los territorios más emblemáticos del país, la Corporación Nacional Forestal (CONAF) y The Nature Conservancy (TNC) lanzan la Guía metodológica para la elaboración de planes de gestión de las reservas de biósfera de Chile, un documento pionero, cuyo objetivo principal es orientar la planificación estratégica de estas áreas, integrando metodologías internacionales y adaptándolas a la realidad nacional.

El trabajo aúna enfoques de trabajo implementados por CONAF, TNC y CMP (Alianza para las Medidas de Conservación, según sus siglas en inglés), para que la gestión de las reservas de la biósfera sea efectiva, participativa y transparente, con la incorporación de aspectos relativos al bienestar humano, la identidad cultural, el desarrollo económico sustentable, como también de la conservación de la biodiversidad.

Además, la guía entrega herramientas para enfrentar amenazas como el cambio climático, los incendios forestales y la pérdida del patrimonio cultural, con la promoción de soluciones basadas en la naturaleza y modelos de gobernanza inclusivos.

En lo específico, el documento entrega orientaciones actualizadas para la planificación, gobernanza y evaluación de estas áreas, con la promoción de una gestión adaptativa y participativa. En particular, busca ser un instrumento orientador para facilitar las obligaciones contenidas en la Ley 21600 que Crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), que considera la obligación de las reservas de la biósfera de contar con planes de gestión y su actualización cada 5 años (artículo 36).

Asimismo, destaca la estructura y funcionamiento de la Red de Reservas de Biósfera de Chile y el rol clave de los comités de gestión, espacios en los que convergen instituciones públicas, comunidades locales, academia y organizaciones de la sociedad civil.

«Las reservas de la biósfera operan a una escala territorial que requiere y, al mismo tiempo, habilita nuevas formas de gobernanza. Por medio de la Red de Reservas de la Biósfera tenemos la oportunidad de articular a múltiples actores —públicos, privados, comunidades y academia— para avanzar hacia una gestión más integrada, capaz de responder a los desafíos ambientales y de desarrollo sostenible«, sostuvo Juan José Donoso, director de TNC Chile.

Por su parte, Rodrigo Illesca Rojas, director ejecutivo de CONAF, sostuvo que “para CONAF esta publicación es otro importante avance en el trabajo que hemos desempeñado como punto focal técnico del Programa sobre el Hombre y la Biósfera de Unesco (MaB) en Chile, relación que sostenemos desde 1977, con las declaraciones de las primeras reservas de la biósfera del país, emplazadas en los parques nacionales Bosque Fray Jorge y Archipiélago Juan Fernández, el sostenido incremento del número de estas y la creación de la Red Chilena de Reservas de Biósfera”.

Parque Nacional Bosque Fray Jorge, Región de Coquimbo.

Reservas de biósfera: laboratorios de conservación y desarrollo sostenible

Las reservas de la biósfera son territorios reconocidos por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) que combinan la conservación de la biodiversidad con el desarrollo sostenible de las comunidades locales. Funcionan como laboratorios vivos donde se protege la naturaleza, se promueven actividades productivas responsables y se impulsa la investigación científica. Su objetivo central es demostrar que es posible equilibrar el bienestar humano con la salud de los ecosistemas, fomentando modelos de gestión que puedan replicarse en otras partes del mundo.

Chile cuenta con 10 reservas de biósfera que abarcan más de 17 millones de hectáreas, que representan el 15 % del territorio nacional y albergan a nueve pueblos originarios. Estas áreas son clave para la conservación de la biodiversidad, la mitigación del cambio climático y el desarrollo sustentable.

De norte a sur, son: Lauca, Fray Jorge, La Campana-Peñuelas, Archipiélago Juna Fernández, Corredor Biológico Nevados de Chillán-Laguna del Laja, Araucarias, Bosques Templados Lluviosos de los Andes Australes, Laguna San Rafael, Torres del Paine y Cabo de Hornos.

Parque Nacional Archipiélago Juan Fernández.

Acceso a la guía

La Guía metodológica para la elaboración de planes de gestión de las reservas de biósfera de Chile está disponible para descarga en https://www.nature.org y en el Centro Documental de CONAF.

Parque Nacional Cabo de Hornos.
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