CONAF y CONADI implementan restauración de bofedales a través de prototipo de glaciares artificiales.

También se está desarrollando monitoreo de macroinvertebrados que permiten conocer la calidad del agua de los bofedales.

El Convenio de Colaboración entre la Dirección Regional de la Corporación Nacional Forestal (CONAF) y la Dirección Regional de CONADI tiene como objetivo la promoción integral de riego para personas indígenas, comunidades o parte de comunidades indígenas y para ello este año se generaron glaciares artificiales para la acumulación de mayores cantidades de agua para el riego en el altiplano de la Región de Arica y Parinacota.

La creación de estos glaciares artificiales se logra a través de la técnica de las estupas de hielo, la cual fue desarrollada en la India, en la zona tibetana de este país, y que consiste en que en una construcción de roca o barro se guarda agua, la cual luego se congela en los periodos más fríos y en los meses de primavera y verano al descongelarse, aporta mejor riego. La palabra estupa, en el budismo, describe un montículo de piedra o barro que alberga reliquias veneradas.

Conjuntamente con el desarrollo de esta técnica, el convenio está desarrollando el monitoreo de macroinvertebrados bentónicos, que consiste en tomar muestras de los pequeños organismos que viven en el fondo acuático, en este caso en los bofedales, adheridos al suelo, rocas y plantas, entre otros. La importancia del muestreo de estos organismos es proporcionar información adicional sobre la calidad del agua de los bofedales, ya que son bioindicadores.

Uno de los aspectos que resaltó la directora regional de CONAF Arica y Parinacota, Ingrid Robles, es que “Este convenio tiene como objetivo principal la conservación de bofedales mediante el empleo de técnicas tradicionales, consideradas de origen ancestral. Esta labor es fundamental para salvaguardar la ganadería camélida, la cual constituye la principal fuente económica para gran parte de la población de la zona altoandina, contribuyendo a la conservación de la biodiversidad y la provisión hídrica del territorio”.

Por otra parte, las acciones comprometidas en el Convenio CONAF-CONADI consideran el desarrollo del uso y manejo eficiente del agua basado en el empleo del riego integral para el manejo sustentable de humedales altoandino. Esta labor contribuye al sustento de la ganadería camélida desarrollada por las comunidades aymaras de la zona del altiplano de las comunidades de Putre, General Lagos, y Camarones, lo que se traduce en la generación de empleos verdes que mejoren la calidad de vida de las comunidades.

El convenio cuenta con una transferencia de fondos desde CONADI a CONAF de $220.000.000, implementando acciones de conservación y manejo sustentable de humedales, a través de prácticas de riego integral y revegetación, lo que considera 2.000 hectáreas de bofedales, lo que da como resultado la mantención de 85.000 metros lineales de canales y 7 hectáreas reforestadas, beneficiando a 13 comunidades indígenas, 63 beneficiarios/as directos y 65 beneficiarios/as indirectos.

Adicionalmente, incluye un programa de monitoreo ambiental que evalúa la salud ecosistémica de tres humedales piloto, ubicados en las estancias de Cacanpalca, comuna de General Lagos; Pisarata, comuna de Putre; y el pueblo de Parcohaylla, comuna de Camarones. Lo anterior permite tener un registro del estado de los componentes bióticos y abióticos del bofedal, a través del análisis de los cuerpos de agua y el monitoreo de flora y fauna.

A esto se suma a que por primera vez en el período 2023-2024, se realizó la implementación de un muestreo de macroinvertebrados bentónicos en el programa de monitoreo, el cual consiste en tomar muestras de los pequeños organismos que viven en el fondo acuático, en este caso en los bofedales, adheridos al suelo, rocas, plantas, entre otros. Estos organismos pueden tener distintas funciones, como filtradores o depredadores. La importancia del muestreo de estos organismos es proporcionar información adicional “bioindicadores” sobre la calidad del agua de los bofedales. Además, genera un aumento del conocimiento de la biodiversidad en estos ecosistemas acuáticos, como en el caso del muestreo realizado, donde se identificaron insectos, microcrustáceos y moluscos, entre otros.

También, entre las iniciativas del período 2023-2024, está la implementación experimental de estupas de hielo en la provincia de Parinacota, las cuales son un prototipo de glaciares artificiales que se origina en la India sobre los 3.800 msnm. Debido a sus características geográficas, el altiplano de la Región de Arica y Parinacota cumple con características ambientales similares a los Himalaya, área geográfica donde se establecieron las estupas de hielo por primera vez.

Por ello, se comenzó a implementar este prototipo durante el año 2023 en la estancia “Piñuta”, al norte de Visviri, mediante la recopilación de información para identificar el área óptima a intervenir como método experimental. Lo anterior, relacionado al relato del propietario del lugar, quien mencionó que ha tenido un problema histórico de déficit hídrico, debido al desvío del canal del río Uchusuma, que afectó directamente a su bofedal, logrando dar solución en el periodo 2023-2024, para restaurar la superficie del bofedal que se vio afectada.

El trabajo consistió en la canalización de una vertiente para llevarla al sector más cercano al bofedal y así rociar agua de manera permanente, para posteriormente acumular el agua en una construcción de rocas, y cuando bajen las temperaturas, se generará una masa de hielo que permanecerá durante los meses de invierno. Luego, durante primavera y verano, el hielo se comenzará a descongelar en el glaciar artificial, que cuenta con salidas de agua para que se pueda regar la superficie del bofedal intervenida.

Conjuntamente, como iniciativa experimental, se realizará la técnica de rechampeo, que es la reintroducción de vegetación del bofedal en un área degradada, donde se pudo demostrar que en el pasado existía bofedal. Producto de lo anterior, se busca que en un tiempo cercano el propietario pueda tener un área mayor de bofedal que aporte a la mantención de su ganado camélido. Por esto, se recalca que “generar infraestructura natural para la seguridad hídrica” es una medida que ayuda a enfrentar los efectos negativos producidos por el cambio climático en el territorio.

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