La Corporación Nacional Forestal (CONAF) y la empresa Oleoducto Trasandino Chile suscribieron un convenio de coordinación y colaboración destinado a fortalecer la prevención de incendios forestales, la protección del patrimonio natural y la seguridad de la infraestructura estratégica que atraviesa la Reserva Nacional Ñuble.
La empresa tiene a cargo la provisión de crudo de Argentina a Chile a través de una infraestructura de 425 kilómetros, que conecta Vaca Muerta, en la cuenca de Neuquén, con la Refinería Biobío, en Talcahuano.
El acuerdo fue suscrito por el director de CONAF Ñuble, Juan Salvador Ramírez Nova, y el gerente de operaciones de Oleoducto Trasandino Chile, Juan Carlos Ulloa Accardi, que consolida un marco de trabajo conjunto en materias de prevención de riesgos, conservación ambiental y gestión territorial.
El convenio establece mecanismos de cooperación permanente para mejorar la detección temprana de incendios cordilleranos, la coordinación para robustecer la prevención de emergencias ambientales, la mantención de accesos operacionales en zonas que no son de uso público y el desarrollo de acciones conjuntas orientadas a la conservación de los ecosistemas y la fauna silvestre del área protegida del Estado.
Asimismo, el acuerdo contempla instancias de capacitación, intercambio de información técnica y coordinación operativa, que permiten fortalecer la gestión preventiva del territorio y la seguridad de las instalaciones del oleoducto.
El director de CONAF Ñuble, Juan Salvador Ramírez Nova, destacó que “este convenio refleja la importancia que tiene la colaboración entre el Estado y el sector privado para proteger el patrimonio natural de la región, reflejado en este caso en el robustecimiento de la gestión para la conservación de los ecosistemas y la biodiversidad que existen en esta área protegida”.
Por su parte, el gerente de operaciones de Oleoducto Trasandino Chile, Juan Carlos Ulloa Accardi, señaló que “este acuerdo reafirma nuestro compromiso con la protección del medio ambiente y la seguridad de las operaciones, fortaleciendo la coordinación con CONAF en un territorio de alta sensibilidad ambiental”.
Este convenio reemplaza el acuerdo suscrito en el año 2012, conforme a los desafíos actuales en materias de cambio climático, prevención de incendios forestales y protección de áreas silvestres protegidas, y consolida una relación de cooperación estratégica entre ambas instituciones.




