La Corporación Nacional Forestal (CONAF) emitió esta semana una resolución que reconoce formalmente las Mesas Territoriales que operan en torno al Parque Nacional Alerce Costero (PNAC) y la Reserva Costera Valdiviana (RCV), lo que valida un modelo de participación construido durante años junto a comunidades locales y sienta las bases para avanzar hacia un esquema de cogestión del territorio.
Este paso es relevante en cuanto aporta al fortalecimiento de la gobernanza de áreas protegidas en el marco de la entrada en vigor del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) y del nuevo Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP).
Reconocimiento a un proceso consolidado desde el territorio
La resolución, firmada el 10 de marzo en las oficinas de CONAF Los Ríos, reconoce la trayectoria y funcionamiento de las Mesas Territoriales de Chaihuín-Cadillal y Huiro, instancias que operan desde los años 2023 y 2024 respectivamente, como espacios de diálogo y planificación entre comunidades, el Parque Nacional Alerce Costero y la Reserva Costera Valdiviana, gestionada por The Nature Conservancy (TNC) desde 2003.
Gracias a este trabajo sostenido, ambas áreas protegidas han desarrollado un modelo público–privado de colaboración, basado en la participación de las comunidades en la toma de decisiones que impactan en el bienestar social y ambiental del territorio.
Con el reconocimiento de CONAF, estos espacios pasarán a constituirse como instancias formales de participación ciudadana del PNAC, consolidando la base del modelo de cogestión territorial definido en el convenio de cooperación vigente entre CONAF y TNC.
Aporte regional a la gobernanza del futuro
La resolución instruye además a la administración del Parque a impulsar, durante 2026, la conformación del Comité de Gestión Territorial del Parque Nacional Alerce Costero y la Reserva Costera Valdiviana. Esta nueva instancia será un espacio de articulación estratégica que permitirá coordinar esfuerzos y decisiones en torno al manejo del territorio.
La formalización de las Mesas Territoriales y la hoja de ruta hacia un Comité de Gestión Territorial constituyen un precedente relevante para la gestión participativa de áreas protegidas en Chile. Al reconocer un proceso que ha surgido y madurado desde el territorio, CONAF respalda un modelo de colaboración público-privado que combina conservación y desarrollo local, aportando una experiencia concreta al proceso nacional de implementación del Consejo de Gestión Participativa, órgano formal de gobernanza contemplado en la Ley SBAP.
En la Región de Los Ríos, este modelo permitirá fortalecer el rol de las comunidades en la protección del bosque de alerce, la conservación de ecosistemas costeros y la gestión sostenible de un territorio donde convergen valores ecológicos, culturales y sociales.
Por su parte, Óscar Droguett Iturra, director regional de CONAF Los Ríos señaló que “contarles que CONAF Los Ríos, reconoce las mesas territoriales y fija directrices para avanzar hacia un modelo de cogestión con comunidades locales. Estas mesas territoriales cooperan en torno al Parque Nacional Alerce Costero y la Reserva Costera Valdiviana. Esto valida un proceso de participación construido durante años junto a comunidades locales y sienta las bases para avanzar hacia un sistema de cogestión del territorio. Además de la administración del parque, se impulsará durante el 2026 la conformación del Comité de Gestión Territorial”.
Fruto de una larga colaboración entre CONAF y TNC y al trabajo visionario de dos áreas protegidas contiguas, una pública y otra privada, se ha logrado consolidar espacios de gobernanza en donde las decisiones sobre el uso y cuidado del territorio se toman de manera colectiva, informada y con respeto por los saberes locales. La resolución de CONAF confirma el valor de este camino y nos invita a seguir consolidando un modelo de cogestión en línea con los principios de participación establecidos por la Ley SBAP y que sentará las bases para un futuro Consejo de Gestión Participativa.”
Mariana Aravena, habitante de Chaihuín y miembro de la junta de vecinos, quien participa en la mesa territorial Chaihuín-Cadillal, considera que la participación fomenta la responsabilidad social. “El compromiso de ser parte de un territorio. Una participación activa nos permite tomar decisiones en conjunto sobre lo que creemos es el bienestar de la comunidad que está inserta en un territorio. Por lo tanto, eso también nos permite visualizar a ir en vía de garantizar el cuidado y la protección de la naturaleza”.




