En el marco de la Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales (ENCCRV) y del Acuerdo de Pago por Reducción de Emisiones (ERPA), consultores del Banco Mundial, junto a profesionales del Departamento de Cambio Climático y Servicios Ecosistémicos, (DCCSE) de CONAF, e investigadores del Instituto Forestal (INFOR) participaron en una reunión técnica conjunta en Valdivia orientada a revisar en profundidad la metodología utilizada por el país para estimar emisiones asociadas a la degradación y recuperación de los bosques.
Con el fin de fortalecer la generación de información robusta, transparente y consistente para el seguimiento de las emisiones y absorciones del sector forestal, durante la misión se revisó el flujo metodológico completo del cálculo de degradación en bosques que permanecen como bosque, incluyendo variables estructurales como densidad de árboles, área basal y volumen, además de los análisis de incertidumbre asociados a estas estimaciones.
Para Yasna Rojas, profesional Investigadora, encargada de la línea de investigación de Cambio Climático de INFOR, “esta metodología permite evidenciar la evolución de la degradación de los bosques, identificando tanto las mejoras que se registran en ellos como las zonas donde persiste la degradación y es necesario focalizar los esfuerzos de recuperación. En este contexto, desde INFOR creemos que el monitoreo basado en estándares metodológicos validados contribuye a fortalecer la transparencia climática y a avanzar en el cumplimiento de las metas de mitigación del país”.
Georgina Trujillo, jefa de Sección de Monitoreo, Reporte y Verificación del DCCSE, señaló que “los reportes de monitoreo constituyen la base técnica para certificar reducciones de emisiones y aumentos de existencias de carbono, condición indispensable para acceder a pagos por resultados de mecanismos internacionales como REDD+. Por esta razón, esta reunión cobra vital importancia para seguir avanzando, ya que la generación de información confiable permite sustentar políticas públicas, como lo es la ENCCRV, y orientar inversiones para asegurar la continuidad de las acciones de conservación y restauración de los ecosistemas forestales del país”.
Este tipo de instancias resulta esencial para robustecer y consolidar el Sistema Nacional de Monitoreo Forestal, a partir del cual no solo se cuantifican resultados, sino también permite posicionar al país como un actor confiable en los mercados y mecanismos globales de financiamiento climático. Este tipo de evidencia científica permite demostrar que las acciones implementadas por la ENCCRV generan beneficios climáticos reales, medibles y verificables. En ese sentido, el acompañamiento técnico del Banco Mundial es clave para asegurar que los procedimientos y metodologías aplicadas por Chile cumplan con estándares internacionales.
Naikoa Aguilar, Consultor del Banco Mundial, señala que estas misiones son esenciales para que el país tenga seguridad de la validez de los datos entregados ante el Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (FCPF) y ante las auditorías correspondientes. Esto forma parte del proceso de control de calidad necesario para que los valores estimados por Chile sean reconocidos internacionalmente, pero también para comprender el contexto y dinámicas propias del país que explican el desempeño en materia de reducción de emisiones, y a su vez, para evaluar la efectividad de las actividades de mitigación actualmente implementadas por el país.
El trabajo conjunto que está realizando CONAF con el Banco Mundial, a través del Programa de Reducción de Emisiones (PRE) y con FAO, a través del Proyecto +Bosques, refuerza el posicionamiento de la ENCCRV como una política pública relevante en materia de mitigación basada en bosques. Al contar con sistemas de monitoreo sólidos y reportes técnicamente respaldados, Chile fortalece su capacidad para acceder a financiamiento climático internacional y consolidar alianzas estratégicas con organismos multilaterales.




