Actualización del catastro vegetacional de la Región de Coquimbo identifica 138 mil hectáreas de bosque nativo

La actualización del catastro, correspondiente al año 2025, incorpora mejoras cartográficas y tecnológicas, una mayor validación en terreno y la aplicación de los criterios establecidos en la Ley N.º 20.283, permitiendo precisar la superficie de bosque nativo registrada en la región.

La actualización del Catastro de los Recursos Vegetacionales y Uso de la Tierra de la Región de Coquimbo permitió disponer de una cartografía más precisa sobre las superficies asociadas a los distintos usos del suelo, así como sobre la distribución del bosque y sus respectivos tipos forestales. En esta actualización se identificaron 467 especies dominantes, 12 de ellas no registradas en el catastro anterior. Asimismo, se determinaron tres tipos forestales que comprenden la totalidad del bosque nativo regional: Esclerófilo, Palma chilena y Siempreverde.

El catastro abarca una superficie de 4.059.716 hectáreas. Entre los principales usos del territorio se encuentran las praderas y matorrales, que representan el 71,6% de la región (2.906.590 ha); las áreas desprovistas de vegetación, que corresponden al 18,8% (762.060 ha) e incluyen altas cumbres, cajas de ríos y terrenos ubicados sobre el límite altitudinal; y los bosques, que representan el 3,7% de la superficie regional (152.983 ha). El porcentaje restante corresponde a otros usos, entre ellos tierras agrícolas, áreas urbanas e industriales y humedales. Dentro de la categoría Bosques, 138.324 hectáreas (3,4% de la superficie regional) corresponden a bosque nativo, 12.472 hectáreas (0,3%) a plantaciones forestales y 2.188 hectáreas a bosques mixtos.

El subdirector ejecutivo de CONAF, Juan Carlos Castillo, explicó que el monitoreo anterior había sido publicado hace más de una década, por lo que resultaba necesario y esperable contar con una cartografía actualizada, de mayor precisión y con un elevado nivel de detalle territorial. En el monitoreo realizado en 2014 se registraron aproximadamente 48 mil hectáreas de bosque nativo, mientras que la actualización correspondiente a 2025 registra más de 138 mil hectáreas. CONAF precisa que esta diferencia responde a un ajuste cartográfico, producto de una mayor validación en terreno y de mejoras en los procesos de fotointerpretación y descripción de las áreas, especialmente en sectores que no habían sido identificados en la cartografía anterior.

Misma metodología, nuevas herramientas tecnológicas

La metodología utilizada para la elaboración del catastro se mantiene. La principal diferencia radica en la tecnología empleada para su aplicación, la que permitió identificar con mayor precisión las formaciones vegetacionales nativas. A este avance se sumó un mayor despliegue institucional de CONAF, que incluyó nuevas campañas de verificación en terreno para el levantamiento de información, además de la incorporación de insumos institucionales georreferenciados y homologados.

En la presente actualización se describen tres tipos forestales. El tipo Esclerófilo es el predominante, con 137.035 hectáreas. Dentro de este tipo destacan los subtipos Peumo-Quillay-Litre, con 85.161,8 hectáreas, y Esclerófilo, con 31.909,5 hectáreas. Asimismo, se registra el tipo forestal Palma chilena, con 1.047 hectáreas, y el tipo forestal Siempreverde, con 242 hectáreas, representado por bosques de neblina o de olivillo costero localizados en el Parque Nacional Fray Jorge.

En la provincia de Choapa se verificó e incorporó una superficie con dominancia de la emblemática especie Palma chilena (Jubaea chilensis), localizada al norte y sur de Tilama, en dirección al Túnel Las Palmas, y al norte del embalse Culimo. Estas palmas han estado presentes históricamente en el territorio. Lo que cambia con la presente actualización del catastro es que su presencia fue identificada, delimitada y cuantificada de manera sistemática.

La actualización también permitió detectar una mayor superficie de formaciones de importancia ecológica y de preservación, entre ellas las asociadas a algarrobo chileno (Prosopis chilensis), guayacán (Porlieria chilensis), chañar (Geoffroea decorticans) y carbonillo (Cordia decandra). Parte importante de estas formaciones vegetales fue complementada mediante análisis y datos obtenidos durante diversas campañas de terreno realizadas en la región.

La jefa del Departamento de Monitoreo de CONAF, Francoise Pincheira, destacó que esta actualización permite conocer con mayor precisión los usos de la tierra, identificar la superficie de bosques y vegetación y establecer una base para cuantificar los servicios ecosistémicos regionales, entre ellos la producción de madera, la protección del suelo, la captura de carbono, el hábitat para la vida silvestre y la recreación. “Esta información constituye un insumo relevante para apoyar la toma de decisiones en materia de gestión y planificación territorial, así como para contribuir a la mitigación del cambio climático”, explicó.

El Catastro de los Recursos Vegetacionales y Uso de la Tierra de la Región de Coquimbo se encuentra disponible para consulta y descarga en la plataforma SIT CONAF: sit.conaf.cl.

 

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