El Presidente de la República, José Antonio Kast, encabezó este martes, en el Aeródromo Tobalaba, el lanzamiento del Plan de Protección contra Incendios Forestales 2026-2027, iniciativa que busca fortalecer las capacidades de prevención, detección temprana y combate de incendios forestales a lo largo del país, mediante el despliegue de recursos humanos, aéreos y tecnológicos, junto con una mayor coordinación entre las instituciones involucradas.
La actividad contó con la participación de los ministros de Defensa Nacional, Fernando Barros; de Obras Públicas y de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange; y de Agricultura, Jaime Campos, además de representantes de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED), las Fuerzas Armadas, Bomberos, Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI).










El lanzamiento se desarrolló en un escenario marcado por la persistencia de condiciones de sequía y estrés hídrico en distintas zonas del país, a lo que se suma el crecimiento de vegetación durante períodos de mayores precipitaciones, que podría incrementar la disponibilidad de combustible vegetal durante los meses de primavera y verano.
En materia de recursos humanos, el despliegue de CONAF considera 319 brigadas, integradas por 3.778 brigadistas, además de capacidades de combate diurno y nocturno, camiones aljibe y maquinaria especializada. A ello se suma la participación de las empresas forestales, que disponen de 338 brigadas y 3.265 brigadistas, fortaleciendo la capacidad de respuesta ante eventuales emergencias.
Respecto de los recursos aéreos, los antecedentes técnicos del plan consignan una flota de 77 aeronaves de CONAF para la temporada 2026-2027, entre aviones cisterna, helicópteros de distintas capacidades, aeronaves de observación y coordinación, y aviones de gran capacidad de descarga. Por su parte, las empresas forestales contemplan 56 aeronaves para apoyar las labores de combate.
El plan también considera el fortalecimiento de los sistemas de vigilancia y detección temprana. CONAF dispone de 40 torres, 15 puestos de observación y 340 cámaras de televigilancia, además de un sistema mixto de detección coordinado con privados en la Región de Valparaíso. En tanto, el sector forestal privado aporta 265 cámaras de detección y torres, 106 máquinas pesadas, 57 camiones aljibe y cuatro drones.
Entre las principales medidas destacan el desarrollo de programas de comunidades y escuelas preparadas, capacitaciones para el uso del fuego, construcción de cortafuegos y fajas libres de vegetación, además de acciones destinadas a reducir la acumulación de combustible vegetal en sectores de riesgo.
Asimismo, la estrategia contempla más de 40 protocolos y convenios de coordinación interinstitucional con organismos públicos, Bomberos y representantes del sector forestal, junto con el fortalecimiento de la coordinación aérea, la realización de simulacros regionales y la integración de sistemas de información y comunicación para optimizar la respuesta operativa.
Otro de los ejes relevantes es la operación permanente de centrales de coordinación durante las 24 horas del día, el uso de drones para labores de vigilancia y la preparación de capacidades logísticas y tecnológicas que permitan avanzar hacia futuras operaciones aéreas nocturnas.
La prevención constituye uno de los principales desafíos de la temporada, considerando que, de acuerdo con estimaciones de CONAF, aproximadamente el 99,7% de los incendios forestales en Chile tiene origen humano, ya sea por negligencia o intencionalidad.
Con este despliegue, el Plan de Protección contra Incendios Forestales 2026-2027 busca fortalecer la preparación del país frente a emergencias, mejorar la capacidad de respuesta de las instituciones y promover el trabajo conjunto entre el Estado, el sector privado y las comunidades para proteger a las personas, sus viviendas y el patrimonio natural.




