La protección del bosque nativo en La Araucanía suma una nueva herramienta de alta tecnología. A través del uso de imágenes satelitales de la constelación Sentinel-2, la Corporación Nacional Forestal (CONAF) está fortaleciendo el monitoreo del territorio para detectar oportunamente quemas agrícolas, optimizar las fiscalizaciones y prevenir daños a ecosistemas de alto valor ambiental.
En una región donde la actividad agrícola convive estrechamente con extensas superficies de bosque nativo, la institución ha incorporado técnicas de teledetección que permiten identificar desde el espacio sectores con evidencia reciente de fuego, apoyando el trabajo que posteriormente realizan los equipos de fiscalización en terreno.
Mediante el cálculo del Índice Normalizado de Áreas Quemadas (NBR, Normalized Burn Ratio), calculado a partir de estas imágenes satelitales, CONAF puede detectar anomalías asociadas a incendios o quemas recientes, identificar predios agrícolas donde se desarrollan estas actividades en sectores cercanos a bosque nativo, verificar en sus sistemas si cuentan con las autorizaciones analizar si se siguieron las prescripciones técnicas exigidas por la normativa vigente.
Además, esta información permite focalizar las inspecciones, orientando a los equipos técnicos directamente hacia los puntos donde existe mayor probabilidad de incumplimiento o afectación de los recursos forestales.
La jefa de la Sección Monitoreo de CONAF La Araucanía, María Alejandra Salazar, destacó que la incorporación de estas herramientas representa un importante avance para fortalecer la gestión preventiva y la fiscalización ambiental, «hoy la tecnología nos permite observar el territorio con un nivel de detalle que hace algunos años era impensado. Gracias a las imágenes satelitales podemos detectar oportunamente sectores con evidencia de fuego, apoyar el trabajo de nuestros fiscalizadores y proteger de mejor manera el bosque nativo.»
Una quema ejecutada sin las condiciones adecuadas puede derivar en incendios forestales que afecten irreversiblemente ecosistemas nativos, biodiversidad, cursos de agua y hábitats de especies protegidas, generando consecuencias ambientales que trascienden la superficie directamente dañada.
En este contexto, CONAF reiteró el llamado a los propietarios y usuarios del fuego a registrar oportunamente sus avisos de quema, respetar las condiciones autorizadas y adoptar todas las medidas preventivas necesarias para evitar la propagación del fuego hacia el bosque nativo.
La combinación entre tecnología satelital, fiscalización en terreno y responsabilidad ciudadana constituye hoy una de las principales estrategias para avanzar hacia una gestión más eficiente del territorio y una mejor protección del patrimonio forestal de La Araucanía.




