Este 28 de junio, la Reserva Nacional China Muerta conmemoró un nuevo aniversario desde su creación en 1968, consolidándose como una de las áreas protegidas más relevantes de la Región de La Araucanía y un referente para la conservación de los bosques de araucaria y la biodiversidad del sur de Chile.
Administrada por la Corporación Nacional Forestal (CONAF), la unidad posee una superficie de 9.887 hectáreas, distribuidas entre las comunas de Melipeuco y Lonquimay, y desde 1983 forma parte de la Reserva de Biósfera Araucarias, reconocimiento otorgado por la UNESCO por su extraordinario valor ecológico.
En sus bosques habitan especies emblemáticas como la araucaria, el ciprés de la cordillera y el lleuque, además de una importante fauna silvestre, entre la que destacan el puma, la torcaza, la culebra de cola corta y el sapito de cuatro ojos.
Durante sus 58 años de existencia, la Reserva Nacional China Muerta ha desempeñado un rol fundamental en la conservación de ecosistemas altoandinos, la protección de cuencas hidrográficas, la investigación científica, la educación ambiental y el turismo de naturaleza.
Su administrador, Favián Luna, destacó el significado de este nuevo aniversario y el compromiso permanente de quienes trabajan en la unidad, «cumplir 58 años es motivo de orgullo para quienes formamos parte de la Reserva Nacional China Muerta. Esta unidad protege un patrimonio natural único para Chile y el mundo, especialmente nuestros bosques de araucaria y la biodiversidad que albergan. Como guardaparques trabajamos diariamente para conservar este territorio, recibir a los visitantes y promover que cada persona disfrute de la naturaleza con responsabilidad y respeto por este ecosistema.»
Actualmente, la reserva cuenta con tres senderos habilitados para el público: Huella del Puma, Las Lengas e Integración China Muerta, recorridos que permiten conocer la riqueza paisajística y ecológica del área protegida, siempre bajo estrictas medidas de conservación y seguridad.
Desde CONAF recordaron que durante la visita es fundamental respetar las normas establecidas para proteger este valioso patrimonio natural, entre ellas la prohibición absoluta de encender fuego, ingresar con mascotas, extraer flora o fauna, utilizar drones sin autorización o abandonar residuos al interior de la unidad.
🎉¡Reserva Nacional China Muerta está de aniversario!
— CONAF La Araucanía (@conaf_araucania) June 30, 2026
Este 28 de junio conmemoramos 58 años protegiendo bosques de araucaria, biodiversidad y uno de los paisajes más emblemáticos de #LaAraucanía
Casi 10 mil has de conservación forman parte de #ReservadeBiósferaAraucarias UNESCO pic.twitter.com/kyNRgtmrsR
Incendio Forestal
Uno de los mayores desafíos en la historia reciente de la Reserva Nacional China Muerta ocurrió en 2015, cuando un incendio forestal afectó una parte importante de su superficie. Sin embargo, la extraordinaria capacidad de regeneración de especies como la araucaria, sumada al trabajo desarrollado por CONAF, universidades y diversas instituciones de investigación, ha permitido monitorear y apoyar la recuperación natural del ecosistema. Hoy, la reserva constituye además un verdadero laboratorio natural para el estudio de la resiliencia del bosque nativo frente a los efectos del fuego y del cambio climático, evidenciando la capacidad de estos ecosistemas para recuperarse cuando cuentan con protección y manejo adecuados.
A diez años de ese histórico incendio, la recuperación progresiva del bosque y el retorno de la biodiversidad reflejan el valor de la conservación y del trabajo permanente que realizan los guardaparques e investigadores para proteger este patrimonio natural de todos los chilenos.
En este nuevo aniversario, la Corporación reafirmó su compromiso con la conservación de la Reserva Nacional China Muerta, promoviendo la protección de sus ecosistemas y el desarrollo de un turismo responsable que permita a las futuras generaciones seguir disfrutando de uno de los paisajes naturales más representativos de La Araucanía.




