Con gran éxito, CONAF Región de Antofagasta desarrolla el programa Baños de Naturaleza en la Reserva Nacional Los Flamencos, en beneficio de la salud de la población. Con ese objetivo, se estableció recientemente una alianza entre la Seremi de Salud y la Corporación Nacional Forestal, institución que administra dicha área silvestre protegida, a fin de entregar la posibilidad de esta experiencia sensorial a las y los funcionarios del Centro de Salud Familiar (Cesfam) y de la posta rural de San Pedro de Atacama.
CONAF se encuentra abierta a toda la comunidad para participar de esta iniciativa. Es así como ya ha preparado a guías locales Lickanantay para realizar esta actividad con los turistas que acuden a la reserva nacional.
A nivel nacional, los ministerios de Agricultura y Salud, junto con CONAF, mantienen un acuerdo que incorpora a los baños de naturaleza en las estrategias terapéuticas destinadas a fomentar la conexión sensorial y experiencial con el medio natural, tanto en áreas protegidas como en espacios verdes urbanos y rurales, públicos y privados, centros de salud y educativos y espacios comunitarios, entre otros.
Anita Huichamán, directora regional de CONAF Antofagasta, reveló su agrado por la enorme aceptación que ha tenido el programa entre las personas. “Tras los gratificantes resultados obtenidos con los baños de naturaleza ya realizados, liderados desde la Unidad de Comunidades de CONAF, reafirmamos nuestro compromiso de potenciar estas acciones. Valoramos el creciente interés de diversos Cesfam regionales, que reconocen en esta actividad una valiosa experiencia terapéutica para el bienestar integral y la salud mental de las personas. La alianza con la red de salud primaria transforma nuestro entorno natural en un espacio de sanación inclusivo y accesible”, comentó.
Mientras que Jenifer Velásquez, del programa Saludablemente del Servicio de Salud Antofagasta, compartió también los beneficios que tiene esta iniciativa. “La activación de baños de naturaleza para los equipos de salud de atención primaria de la región era un anhelo que comienza a concretarse con la primera experiencia vivida por los equipos de salud de la comuna de San Pedro de Atacama, pertenecientes al Cesfam y a las postas de salud rural de Toconao, Socaire, Peine y Río Grande. Esto se materializa por la alianza colaborativa entre el programa Saludablemente y CONAF. El impacto y las percepciones de los equipos sobre esta experiencia nos invitan a continuar trabajando junto a CONAF, durante el año 2026, en actividades que aporten a mejorar la salud mental y a prevenir el burnout (estrés laboral)”.
En este ámbito, diversos estudios comprueban que el contacto con la naturaleza contribuye a reducir estrés y ansiedad, reduce el cortisol, la adrenalina, la presión arterial y mejora el estado de ánimo, promoviendo la salud física, mental y emocional.
Por ello, durante los últimos años CONAF desarrolla un trabajo colaborativo con distintas organizaciones, con el propósito de avanzar en la implementación de la Política de Medicina Complementaria y Prácticas de Bienestar (MINSAL 2024), a través de la cual se busca mejorar el bienestar integral de la población, abordando la salud física, mental y espiritual, con un enfoque en la atención primaria y la equidad.
Para Ivonne Valenzuela, encargada de la Unidad de Asuntos Indígenas y Comunidades Locales en CONAF Antofagasta, “los baños de naturaleza integrados a una política pública se hacen imperativo, con enfoques integrales basados en la naturaleza, considerando al ser humano como parte de ella. Se vuelve fundamental en la implementación de programas de salud y conservación de la biodiversidad, entender el entramado biocultural en el que vivimos y con el cual volvemos a reconectar en estas actividades”, sostuvo.
Por último, Katherine Dávalos, referente del programa Saludablemente de la comuna de San Pedro de Atacama, destacó su experiencia con el baño de naturaleza. “Fue un espacio gratificante para el equipo de salud que nos ayudó a salir de la rutina caótica que se vive en el día a día, ya que siempre estamos al servicio y al cuidado del otro; y en esta actividad nos centramos en nosotros mismos, en lo que nuestro cuerpo necesitaba, en lo que teníamos disponible en el entorno, como la tierra, el viento, los árboles… También fue un espacio para compartir y conectar con los compañeros desde otra mirada, fuera del box y de lo clínico. Son espacios necesarios para hacer cohesión de grupo y darle importancia al autocuidado”, afirmó.




