Con énfasis en relevar el rol que las comunidades y personas relacionadas con el cuidado y preservación de los humedales, Rodrigo Illesca Rojas, director ejecutivo de la Corporación Nacional Forestal, CONAF, llamó a celebrar el Día Internacional de los Humedales, que cada 2 de febrero recuerda la creación de la Convención sobre los Humedales en la ciudad iraní de Ramsar, en 1971, tratado internacional sobre conservación y uso sustentable de tales cuerpos de agua.
“La protección de la biodiversidad, presente en los diversos ecosistemas del país y, sobre todo, en los humedales, se logra con el trabajo de quienes habitan en estos territorios: comunidades de pueblos originarios, habitantes de ciudades, guardaparques, profesionales, científicos e infancias, entre otros protagonistas y es precisamente este enfoque el que destaca la Convención en este año, con el lema ‘Los humedales y los conocimientos tradicionales: celebrar el patrimonio cultural’”, expresó la máxima autoridad forestal nacional.
Illesca, agregó que “esto queda reflejado en el actual enfoque de participación y gobernanza que CONAF instaura en las áreas protegidas que administra a lo largo del país, en donde los equipos de guardaparques y profesionales de la Corporación trabajan en procesos que permiten generar y mantener confianza en las comunidades”, a través de participación e instauración de acuerdos, contratos y convenios para cumplir con objetivos de conservación y bienestar humano de las comunidades insertas y adyacentes a tales áreas.
Agregó que “en el actual contexto de crisis climática, la misión de la Convención Ramsar, de conservar y usar racionalmente los humedales es fundamental para lograr un desarrollo sustentable”. Ellos corresponden a humedales continentales (lagos, ríos, turberas, pantanos, marismas, hualves, ñadis y mallines), costeros (albuferas, lagunas, estuarios) y artificiales (por ejemplo las salinas).
Tales lugares sostienen una alta biodiversidad y proveen servicios ambientales esenciales, como la regulación de los ciclos hídricos, la protección frente a eventos climáticos extremos y el mantenimiento de hábitats críticos para numerosas especies. Asimismo, son zonas naturales de amortiguamiento, capaces de regular caudales ante lluvias intensas, disminuir el riesgo de inundaciones y proteger a comunidades e infraestructura. También destacan por su capacidad para capturar y almacenar carbono, lo que los posiciona como aliados estratégicos frente al cambio climático y en los procesos de adaptación territorial.
CONAF y los humedales
El rol de la Corporación en el ámbito de los humedales se remonta a 1981, cuando el organismo fue designado como punto focal técnico para la convención. En la actualidad, administra 10 de los 16 sitios Ramsar (humedal de importancia internacional) de Chile, ubicados entre las regiones de Antofagasta a Los Ríos, cuya superficie cubre 363 929 hectáreas.
A ellos, se agregan los casi 4 mil humedales de distinto tipo y tamaño, que existen en las 110 unidades del Sistema Nacional de Áreas Protegidas del Estado (SNAPE) que administra el organismo (parques y reservas nacionales y monumentos naturales), los cuales han sido cuidados permanentemente. De igual forma, CONAF desde su creación como institución a través de sus distintas leyes y normativas forestales, protege humedales y cursos de agua que están fuera de ellas, pero dentro de bosques naturales o plantados y formaciones xerofíticas de todo el país.
CONAF, junto a otras 16 instituciones nacionales forman parte del Comité Nacional de Humedales dirigido por el Ministerio del Medio Ambiente, entidad donde se dirige y gestiona la conservación de los mismos en todo el país.




