Conaf - Ministerio de Agricultura



22 de octubre, 2015

Nuevos desafíos para Chile en la reducción del cambio climático

Se ha iniciado un trabajo enfocado en determinar un marco metodológico adecuado para determinar la vulnerabilidad de diversos territorios del país con presencia de recursos forestales.

CONAF

Si en la Conferencia de las Partes (CoP) de París a principios de Diciembre del 2015, se logran compromisos vinculantes de los países referidos a reducción de emisiones de GEI y ellos son de la magnitud recomendada por la comunidad científica – esto es, que no se produzca un aumento superior a 2ºC en la temperatura media global, de modo de no superar el 50% de probabilidad de eventos catastróficos sobre ecosistemas naturales y humanos producto del cambio climático -, entonces ¾ partes de las reservas de combustibles fósiles deberían “quedarse en la tierra”, intocados.

En tal situación, la mayor parte de los activos físicos de las principales empresas de energía del planeta se desvalorizarían consecuentemente, y ello generaría un declive financiero de magnitud insospechada. Dado lo anterior, se asume que la trayectoria de reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) será menos exigente que la requerida, y por ende, los escenarios de cambio climático serán más desafiantes para la sociedad.

En ese contexto es que ya comienza a tomar fuerza la necesidad de combinar esfuerzos de mitigación al cambio climático – referidos a estrategias y proyectos de reducción de emisiones de GEI – junto a otros de adaptación enfocados en mejorar la resiliencia de ecosistemas humanos y naturales vulnerables a los efectos concretos del Cambio Climático, como son el aumento de frecuencia de eventos extremos, tales como sequías e inundaciones, disminución de precipitaciones, aumento del nivel medio del mar, mayor predisposición de incendios forestales, entre otros.

En general los países han avanzado en la formulación de Planes de Adaptación Climática por sectores de actividad económica, pero sus lineamientos son muy amplios y cualitativos, con difícil accionabilidad a nivel de proyectos o políticas específicas.

Según señaló Angelo Sartori, Jefe de la Unidad de Cambio Climático y Servicios Ambientales (UCCSA) de CONAF, instancia que lidera la formulación y próxima implementación de la Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales (ENCCRV), “Chile está buscando alternativas para avanzar en una Estrategia Nacional que de justo balance en temas de mitigación y de adaptación, centrándose los esfuerzos en formular esta iniciativa de manera tal que satisfaga las necesidades de diversos actores relevantes en estas materias, razón por la que cobra gran relevancia la fase en la que nos encontramos donde nos estamos reuniendo con cientos de personas para recabar todas las visiones en la temática para así elaborar una Estrategia de forma participativa, consensuada y con pertinencia territorial y cultural”.

Es así como CONAF, con el apoyo de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE), ha iniciado un trabajo enfocado en determinar un marco metodológico adecuado para determinar la vulnerabilidad de diversos territorios del país con presencia de recursos forestales, permitiendo en el futuro definir líneas base estandarizadas en cada caso con su consiguiente sistema de monitoreo para determinar el desempeño de diversas acciones forestales que se pilotearán de forma empírica en dichas áreas. Este trabajo cuenta con el soporte técnico de un consorcio internacional liderado por SCX | Bolsa del Clima de Santiago, la Fundación Forecos, Winrock International, CQuest Capital y otros especialistas de reconocido renombre en la material.

Adicionalmente, y para dar más robustez a este trabajo, la CONAF conformó un Secretariado compuesto por el Departamento de Cambio Climático del Ministerio de Medio Ambiente y dos estándares de certificación internacional con vasta experiencia en materias afines como lo son Verified Carbon Standard (VCS) y The Climate, Community and Biodiversity Alliance (CCBA).

Más específicamente, esta herramienta busca apoyar la implementación de programas y políticas públicas en la materia, basándose en respaldar eventuales esquemas de pagos/compensación por servicios ambientales, y que en este caso corresponderían a retribuciones por resultados que vayan en pro de reducirla vulnerabilidad social y ambiental al Cambio Climático de cuencas o sub-cuencas del territorio nacional.

En este contexto, y para avalar diversos avances que se tienen en el marco de este estudio, se realizó el 5 de Octubre en dependencias de la Universidad Austral de Valdivia un taller de consulta a diversos actores público-privados para presentar la primera versión del denominado Protocolo de Adaptación Climática y donde los asistentes, a través de una metodología participativa estructurada, pudieron realizar sugerencias, comentarios y contra-propuestas. A la actividad concurrieron investigadores nacionales de universidades e institutos, personas de entidades públicas, representantes de la sociedad civil y de comités de agua potable rural, entre otros, debatiéndose los principales criterios e indicadores que debería contener el Protocolo en términos de ser representativo de las actuales causas de vulnerabilidad en los distintos territorios.

Aldo Cerda, Director del proyecto, señaló: “estamos muy impresionados del alto grado de compromiso de los participantes. Este tipo de ejercicios muestra una marcada tasa de productividad decreciente durante el día, y en este caso las conversaciones al interior de los grupos fueron apasionadas de principio a fin. Estamos muy agradecidos por la respuesta a nuestra invitación y ahora se nos viene un gran trabajo por delante, ya que las recomendaciones fueron muchas y de diversa índole, desde algunas estructurales a muchas de forma, y nuestro compromiso es construir una herramienta que sirva de ejemplo para las estrategias de adaptación de otros sectores y otros países de la región”.

 

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