Un nuevo territorio, que se ajusta a los criterios técnicos solicitados en la actualidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), de alrededor de 1.140.000 hectáreas, que representa una extensión 11 veces su tamaño original, fue aprobado recientemente para la Reserva de la Biosfera Araucarias, en la Región de La Araucanía.
Así lo dio a conocer el Ministro de Agricultura, José Antonio Galilea, quien informó que la decisión de la UNESCO, de aceptar el proyecto de “Ampliación y Zonificación de la Reserva de la Biosfera Araucarias”, presentado por el Gobierno a través de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), llega justo cuando este sábado se celebra a nivel internacional el Día Mundial del Medio Ambiente.
Esta Reserva de la Biosfera fue creada en 1983, comprendiendo el Parque Nacional Conguillío y la Reserva Nacional Alto Biobío, como unidades separadas físicamente y abarcando en conjunto cerca de 93 mil hectáreas. Ahora, junto a estas unidades, también se integran los Parques Nacionales Huerquehue, Villarrica y Tolhuaca, además de las Reservas Nacionales Malleco, Malalcahuello, Villarrica, Nalcas y China Muerta, incorporando igualmente terrenos de las comunas de Melipeuco, Pucón, Curarrehue, Lonquimay, Curacautín, Cunco, Collipulli, Vilcún, Villarrica y Victoria.
Entre los impulsores de esta iniciativa, que busca conciliar la conservación de la biodiversidad con el desarrollo económico y social y la mantención de los valores culturales de todo el territorio que ha sido nominado, estuvieron -además del Ministerio de Agricultura y CONAF- el Gobierno Regional de La Araucanía, los municipios de las diez comunas consideras en la ampliación del territorio, la Corporación Parques para Chile, CONADI y SERNATUR.
El motivo de ampliación de esta Reserva de la Biosfera radica en que pertenece a la ecoregión del Bosque Templado Lluvioso o Bosque Valdiviano, la cual se encuentra entre las zonas más amenazadas del país y que bajo esta categoría es factible buscar soluciones a la fragmentación o pérdida de los bosques, de la biodiversidad y de los hábitat, y a la vez impulsar un desarrollo económico y social que no afecte de manera negativa el medioambiente y aproveche las ventajas comparativas del territorio para realizar actividades sustentables.
Uno de los aspectos que más destacó el Ministro de Agricultura es que “ahora el desafío inmediato es lograr el funcionamiento eficaz de esta Reserva de la Biosfera, para lo cual se requiere la creación y operación de un Comité de Gestión Público-Privado, como un órgano permanente que coordina las acciones de los distintos actores involucrados a nivel local, comunal y regional, acordando estrategias para lograr los objetivos que se definen en un plan de gestión. En este ámbito, es muy importante la participación activa de los municipios, así como del Gobierno Regional para este propósito”.
Por su parte, el Director Ejecutivo de CONAF, Eduardo Vial Ruiz-Tagle, resaltó que esta iniciativa se enmarca en el compromiso internacional de Chile con el Programa sobre el Hombre y la Biosfera (MAB) impulsado por la UNESCO y que busca que las Reservas de la Biosfera sean centros de desarrollo sustentables, es decir, lograr un equilibrio entre el progreso y la protección de la biodiversidad de los lugares. En el caso de Chile, según Vial, se ha visto reflejado en los últimos años en la creación de dos nuevas Reservas de la Biosfera, como Cabo de Hornos, en la Región de Magallanes, y Bosques Templados, que incluye zonas de las regiones de Los Ríos y Los Lagos, más la ampliación de la Reserva de la Biosfera La Campana-Peñuelas, en la Región de Valparaíso, y ahora las Araucarias.
Vial destacó que CONAF y el Ministerio de Agricultura continuarán impulsando la actualización y buen funcionamiento de antiguas reservas de biosfera creadas hace 30 años y que en la actualidad no cumplen con los criterios internacionales fijados por la UNESCO, y por ende no es posible lograr allí el cumplimiento de sus funciones. Tal es el caso de las reservas Lauca, Fray Jorge, Juan Fernández, Laguna San Rafael y Torres del Paine, que sólo se manejan como áreas protegidas. En total, el país cuenta con nueve reservas de biosfera, abarcando alrededor de 11 millones de hectáreas de zonas marinas y terrestres.
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