ISLA DE PASCUA.- Dos denuncias, una por daño patrimonial y otra por vandalismo y hurto, presentó la Corporación Nacional Forestal de Isla de Pascua ante la Fiscalía local, por los golpes en dos moais, la destrucción de una estación de monitoreo atmosférico y la sustracción de material científico al interior del cráter del volcán Rano Raraku del Parque Nacional Rapa Nui.
Una de las denuncias dice relación con el daño a dos moai que eran objeto de un programa de monitoreo recién comenzado por un equipo binacional, desarrollado por científicos de la Universidad de California en Los Ángeles y el Centro Nacional de Conservación y Restauración. Este programa de monitoreo tenía como objetivo medir una serie de parámetros atmosféricos (temperatura, humedad y otros) relacionados con el deterioro natural de los moais, que es una de las mayores preocupaciones en materia de conservación del patrimonio de la isla. Cabe destacar que los moais estaban sin alteraciones al momento de concluir estos trabajos.
El otro hecho fue por vandalismo y hurto de la estación de monitoreo que era parte del programa ya mencionado. Se trataba de una instalación compuesta por un cerco perimetral para la protección del sitio, dos anadamios metálicos con cubiertas de PVC (para la protección de la lluvia de los moais en estudio) y un complejo equipo de medición atmosférico.
Este programa de monitoreo contaba con la autorización del Consejo de Monumentos Local, así como de CONAF, debido a que se trata de una actividad fundamental para la conservación del patrimonio arqueológico y es llevado a cabo por especialistas con una trayectoria de más de 25 años en la isla, como Jo Anne Van Tilburg (UCLA) y Mónica Bahamondez (CNCR). La instalación de la estación fue, además, supervisada por personal de CONAF, llevando un registro fotográfico de las actividades.
Desde el momento de las denuncias, CONAF ha prestado toda su colaboración para el esclarecimiento de los hechos, que han causado gran preocupación al interior de la isla, y que ha conocido de ellos a través de los medios de comunicación local. Desde que CONAF comenzara a trabajar sistemáticamente con las policías y la fiscalía en la denuncia de atentados patrimoniales, hace unos años, la comunidad ha apoyado la persecución de estos delitos, haciendo llegar denuncias (como el caso del finlandés de Anakena y del japonés de Vinapu) que han sido prontamente abordadas con resultados concretos.
Asimismo, se ha puesto a disposición de la PDI y de la Fiscalía todos los antecedentes requeridos, incluyendo cientos de fotografías del sitio y de los moais antes y después de los hechos denunciados, con el fin de resolver a la brevedad estos delitos que han causado conmoción local.
La Fiscalía de Isla de Pascua agrupó las dos denuncias en una sola causa, la cual continúa hasta esta misma fecha con órdenes de investigar y diligencias en curso para determinar responsabilidades individuales.
La preocupación de CONAF antes estos hechos es, por una parte, el daño irreversible e injustificado causado a las dos estatuarias afectadas y, por otra parte, el grave perjuicio a los esfuerzos que en materia de conservación del patrimonio hacen las instituciones nacionales y extranjeras, que en este caso además involucraba a miembros de la propia comunidad local. El mismo equipo científico a cargo del programa de monitoreo son los que en estos momentos están terminando de desarrollar la mayor base de datos sobre los moais, tanto en la isla como fuera de ella, que constituirá el soporte de los programas de conservación de la estatuaria de Rapa Nui, y que se hará disponible para las entidades locales competentes, como el Consejo de Monumentos, CONAF y la Municipalidad de Isla de Pascua.
Finalmente, todas las acciones pertinentes a esta investigación cuentan con la autorización del Consejo de Monumentos, ratificado por la mesa local de dicho Consejo de fecha 25 de noviembre de 2009.
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