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Hidrografía
En el área se reconocen tres cuencas hidrográficas; salar de Punta Negra, salar de Pajonales y salar de Aguas Calientes IV (CONAF, 1997).
Cuenca del salar de Punta Negra: Se trata de una cuenca endorreica que tiene una superficie de 4.265 km2, y se extiende entre la cordillera de Domeyko y la frontera con Argentina. Esta hoya está alimentada por el este por numerosas e importantes corrientes de agua, tales como: Quebrada de las Zorras, de las Zorritas, del Salto, Cachiyuyo, Llullaillaco, de La Barda, Tocomar y Barrancas Blancas. Estas aguas no llegan superficialmente al Salar de Punta Negra, infiltrándose completamente.
Por el sur drena la quebrada de río Frío, principal fuente de alimentación del salar, que nace en ladera oriental de la cordillera de Domeyko, en la sierra de Varas. El caudal de río Frío, antes de infiltrarse en su potente cono de deyección, se ha estimado en 20 l/s.
Cuenca del salar de Pajonales: Esta cuenca endorreica se encuentra inmediatamente al sur de la hoya del salar de Punta Negra, posee una superficie de 1.976 km2 y una elevación de 3.537 msnm. Tiene en su interior diversos cuerpos de aguas someras, de importancia como para sustentar fauna. La cuenca no tiene drenaje superficial en forma permanente, en consecuencia todo su funcionamiento es de tipo subterráneo.
Tributan a este salar por el norte la quebrada de San Eulogio y un conjunto de quebraditas que provienen de la pampa San Eulogio y cerro de La Pena.
Cuenca salar de Aguas Caliente IV: constituye una típica cuenca endorreica intermontana, de la cual participan las Repúblicas de Argentinas y Chile, con una superficie aproximada de 731 km2.
Tributan a este salar la quebrada de La Pena, que se origina en el cerro homónimo y otros cursos menores que se desprenden del cordón de Aguas Calientes.
Geomorfología
En el área del proyecto afloran siete unidades geológicas.
Rocas Sedimentarias Marinas de edad Devónica que afloran al noreste del cerro Tocomar.
Rocas intrusivas graníticas, asignadas al Paleozoico medio, que afloran en una franja de 12 km de largo, por 4 km de ancho aproximadamente, entre la quebrada de las Zorras por el norte y el cerro Tocomar por el sur, y en la cordillera de Domeyko, al sur de sierra de Varas.
Rocas intrusivas plutónicas de edad Paleozoica: estas rocas afloran en los cerros que delimitan el borde occidental de la cuenca inferior de río Frío.
Rocas volcánicas asignadas al Paleozoico superior y Mesozoico inferior que afloran en la sierra Gólgota.
Rocas sedimentarias marinas de edad Jurásica que afloran al oeste de la sierra de Varas.
Rocas sedimentarias asignadas al Mioceno que se extienden al pie de la cordillera de los Andes, entre la quebrada de los Domos, por el norte y la cabecera del río Frío por el sur.
Rocas volcánicas cenozoicas que se distribuyen ampliamente en las estructuras y relieves de la cordillera de los Andes. Esta unidad incluye rocas de distintas litologías que varían desde las ignimbritas a los basaltos.
Depósitos aluviales no consolidados del Cuaternario, constituidos principalmente por gravas, arenas, arcillas y limos, los que se extienden en el curso inferior del río Frío y al oriente del salar de Punta Negra
Desde un punto de vista geomorfológico, en el Parque se distinguen tres grandes unidades morfoestructurales; la Cordillera de los Andes, la Cuenca Intermontana y la Precordillera de Domeyko.
En la Cordillera de los Andes las montañas tienen altitudes que fluctúan entre los 5.000 y los 6.000 msnm. como promedio, destacando el cerro el Inca, el volcán Llullaillaco, los cerros de Tocomar y los cerros Bayo, Silla, dos Naciones, del León, Aguas Calientes y de la Pena.
La cuenca intermontana: está representada por la cuenca del salar Punta Negra la que en la parte más baja contiene un extenso depósito salino que mide 40 km de norte a sur y 10 km de Este a Oeste.
La Precordillera de Domeyko se presenta en el Parque como un relieve continuo, excepto por el Portezuelo de la Sal, con una altura promedio sobre el nivel del mar de 3.500 m, aunque muchos de sus cerros sobrepasan los 4.000 m como es el caso de Guanaco, Negros del Tolar, Punta del Viento, Varillar, Pastos Largos y San Rosendo.
Los suelos presentes en el Parque corresponden a Entisoles y Aridisoles, los que se caracterizan por ser suelos pobres, sin evolución de horizontes, con un alto contenido de sales y con ausencia de materia orgánica. Sólo en algunos sectores como en el angosto humedal que existe en la caja del río Frío, se presentan suelos con contenidos orgánicos de cierta importancia.
d) Biogeografía
Diversos estudios llevados a cabo en la unidad han determinado la existencia de 93 especies de flora, las que se distribuyen en 29 familias y 58 géneros.
De acuerdo a la clasificación de la vegetación nativa propuesta por Gajardo (1994), el Parque Nacional Llullaillaco incluye las regiones ecológicas del Desierto y de la Estepa Alto Andina.
La Región del desierto está representada por la subregión del Desierto Andino, la que a su vez incluye la formación Desierto Montano de la Cordillera de Domeyko.
La Región de la Estepa Alto Andina está representada por la subregión del Altiplano y la Puna, la que a su vez incluye la formación de la Estepa Desértica de los Salares Andinos.
La formación Desierto Montano de la Cordillera de Domeyko se extiende por el cordón montañoso de la cordillera homónima, dispuesto al oeste del salar de Punta Negra. Presenta una típica fisonomía desértica, de baja cobertura, compuesta de arbustos y subarbustos. De esta formación se dispone de escasa información botánica, sin embargo, ciertas indicaciones señalan la presencia de elementos florísticos de mucho interés. Las especies más comunes son: cachiyuyo (Atriplex atacamensis), oreganillo (Acantholippia trifida), cachiyuyo (Atriplex deserticola), trun (Acaena canescens), salpiglossis (Salpiglossis parvulus), calpiche (Lycium minutiflorum), allaval (Adesmia atacamensis), cauchal (Coldenia atacamensis), cachiyuyo (Atriplex microphylla), malvilla (Cristaria andicola) y pata de pizaca (Fabiana bryoides).
En algunas quebradas, se desarrollan vegas que se presentan como una cubierta cespitosa continua compuesta por cojines duros dominados por especies como paquial (Oxychloe andina) y coirón de vega (Patosia clandestina)..
La formación Estepa Desértica de los Salares Andinos se extiende por los relieves montañosos y ondulados de la cordillera de los Andes. Este paisaje está dominado por la presencia de un conjunto de salares alto andinos. La vegetación es muy rala y presenta la fisonomía típica de desierto. Las especies más típicas de esta formación son: coirón amargo (Stipa chrysophylla), coirón (Stipa atacamensis), tola vaca (Parastrephia lepidophylla), oreganillo (Acantholippia trifida), malvilla (Cristaria andicola), cachiyuyo (Atriplex microphylla) y pata de pizaca (Fabiana bryoides).
Especies de flora y fauna con problemas de conservación
FLORA: No hay
FAUNA:
| Mamíferos |
| Chinchilla andina |
Chinchilla brevicaudata |
En Peligro |
| Vizcacha |
Lagidium viscacia |
En Peligro |
| Vicuña |
Vicugna vicugna |
Vulnerable |
| Guanaco |
Lama guanicoe |
Vulnerable |
| Puma |
Puma concolor |
Insuf. conocida |
| Zorro culpeo |
Lycalopex culpaeus |
Inad. Conoc. |
| Aves |
| Suri |
Rhea (=Pterocnemia) pennata |
En peligro |
| Perdiz de la Puna |
Tinamotis pentlandii |
Vulnerable |
| Guayata |
Chloephaga melanoptera |
Vulnerable |
| Halcón peregrino |
Falco peregrinus |
Vulnerable |
En el PN Llullaillaco sólo se aplica el Plan Nacional de Conservación de la Vicuña. |