En la Reserva Nacional Magallanes, una de las 11 áreas silvestres protegidas del Estado que CONAF administra en dicha región, se inauguró el Sendero Medicinal Indígena Williche, el primero de su tipo en Patagonia.
La actividad fue encabezada por Juan José Romero, director regional de CONAF Magallanes; Jorge Flies, director del Servicio de Salud de Magallanes y la consejera williche Sandra Jelves, quienes se mostraron conformes con el resultado del trabajo mancomunado que permitió concretar un sendero que permite a la comunidad magallánica conocer más de cerca la cultura williche, en un imponente entorno natural. También asistieron a la inauguración la seremi de Agricultura Elisabeth Muñoz y el seremi (s) de Salud, Sergio Ruiz.
Juan José Romero manifestó que “ésta es una muestra de que la participación de la comunidad, impulsada por el gobierno, funciona para abrir espacios de colaboración y desarrollo. Nos sentimos contentos por aportar al reconocimiento de las culturas ancestrales y queremos expresar nuestro apoyo para seguir trabajando juntos, ustedes con su cultura y nosotros en la tarea de proteger los recursos de todos los chilenos”. El director regional de CONAF destacó que ésta es la única área silvestre protegida del Estado que cuenta con una ruta de este tipo.
En tanto, la consejera williche Sandra Jelves agradeció el apoyo de CONAF y del Servicio de Salud y expresó que “el trabajo conjunto ha dado frutos importantes; nos queda seguir adelante para lograr dar realce y difusión al sendero, para que las personas se acerquen a visitarlo y las mujeres de nuestro taller continúen recolectando las plantas con que fabrican sus preparados”.
Por su parte, el asesor técnico del proyecto, Erwin Domínguez, resaltó que “la Reserva Magallanes tiene varias fortalezas para ser elegida como escenario de este sendero: está cerca de Punta Arenas y es de fácil acceso; el paisaje es bonito, cuenta con cursos de agua cristalinos, un elemento esencial en la cosmovisión williche, al igual que los árboles; su entorno invita a descansar y reflexionar; y finalmente, en ella encontramos varias especies de plantas medicinales y dos ecosistemas importantes, la turba y el bosque caducifolio de lenga y ñirre, que son recorridos por esta ruta”. Domínguez enfatizó el hecho de que “es un momento histórico, pues es el primero de su tipo en Patagonia, desde Río Negro a Cabo de Hornos”.
Con la actividad de hoy se dio comienzo a la segunda fase del proyecto, consistente en la implementación de este sendero medicinal (con señalética y materiales de difusión), concebido bajo la cosmovisión indígena williche, que busca una comunión entre el espíritu y la naturaleza, para lograr la sanación física y espiritual.
La extensión considerada hasta el momento es de 3 kilómetros y medio, que forman parte del antiguo sendero a Río Grande. En esta extensión se instalarán pasarelas y paneles informativos.
38 especies presentes
Para facilitar la concreción del Sendero Medicinal Indígena Williche, en septiembre pasado se firmó un convenio entre CONAF Magallanes y el Servicio de Salud de Magallanes, orientado a disponer de un espacio para desarrollar dicha ruta, tendiente a la formación y desarrollo sociocultural de 6 organizaciones indígenas williche (Ñuke Ruka, Futa Coyan, Waywen, Pewu Antü, Reuquen Willi Lafquen y Huilli Relmu) que participan en el Consejo Regional Coordinador de Salud y Pueblos Indígenas.
Irma Patiño, antropóloga asesora de la Subdirección de Gestión Asistencial del Servicio de Salud Magallanes, explicó que el sendero es el resultado de más de dos años de esfuerzo. “Esto es fruto del trabajo impulsado por el Programa de Salud y Pueblos Indígenas, para rescatar la cultura y cosmovisión de las organizaciones indígenas locales, con la CONAF y las propias comunidades”.
Finalmente, el botánico Erwin Domínguez, agregó que “en la Reserva Magallanes hemos encontrado 38 especies de plantas medicinales relevantes para la comunidad williche, 10 de ellas reconocidas por el Servicio de Salud. Fundamentalmente sirven para tratamientos gástricos, otras tienen propiedades analgésicas, antiinflamatorias y antibióticas. Hay que considerar que por ser un grupo pedestre, este pueblo enfrentaba complicaciones derivadas de la dieta o bien de heridas, caídas o el esfuerzo físico”.
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